jueves, 24 de febrero de 2011
Capítulo 26: Cambios
Capítulo 25: Samantha / parte 2
Llaman al teléfono. Nora no se había dormido todavía, así que baja corriendo las escaleras en dirección al comedor. ¿Sería él?¿Qué le habría pasado para no ir a recogerla?
-¿Si?
-¿Nora?
-¿Quién es?
-Soy Pablo, ¿está Carol?
-Sí, ahora mismo te la paso
-¡Carol, es para ti! - grita Nora desde la otra punta de la casa.
Carol coge rápidamente el teléfono y se marcha de allí hablando con Pablo. Lo conoce, es un buen chico, y está pilladísimo por su hermana.
Nora piensa que ya no va a recibir la llamada de Héctor. Son las diez de la noche, no la va a llamar... así que decide coger un libro y ponerse a leer. Al poco tiempo se cansa y lo deja tirado encima de su cama vacía.
Se asoma al balcón y se enciende un cigarro. L y M, sus favoritos después de los Marlboro. En este preciso momento escucha sonar su móvil. Apaga por un instante el cigarrillo en la pared que tiene más cercana y se acerca al móvil. Es Héctor.
-¿Si?
-Nora, soy yo, siento lo de a mediodía, pero unos amigos me han pillado por sorpresa y me han invitado a un par de Coca colas, se me ha pasado el tiempo volando...
-¿Y me llamas ahora? Si que has pasado tiempo con ellos para que solo te hayan invitado a un par de Coca colas...
-Bueno, después hemos ido al Pandemonium, hemos jugado un rato al billar y se me ha hecho tarde... lo siento...
-Mmm... tengo que dejarte, mis padres vienen y voy a saludarlos. Ya hablamos.
-Vale, te quiero - intenta arreglarlo, pero no funciona ya que ella ha colgado.
-Hola papá, hola mamá, ¿qué tal el día en el campo?
-Demasiadas flores y bichos - contesta su madre asqueada, pero su padre parece más contento - Bien, el día ha ido de maravilla, ¡tendrías que haber venido!
-Bueno papá, ya sabes que soy más de playa - Nora ríe.
Poco después baja su hermana, que también trata de interesarse.
Una vez han terminado de charlar, los cuatro se dirigen a la cocina. La madre de Nora cocina, mientras que su padre, su hermana y ella se encargan de poner la mesa y una vez puesta se sientan frente al televisor. Aunque Nora no deja de pensar ni un momento en qué habrá estado haciendo esa tarde Héctor...
En otra casa...
Antoine ya se ha marchado hace rato, se hubiera quedado esa noche para intentar ayudar a Ana en el intento de convencer a sus padres para irse a vivir a casa de Antoine, pero ha preferido no intervenir y dejar que hablen las cosas entre ellos.
-Mamá, papá, ¡al fin habeis llegado! ¡Tengo noticias!
-Hola hija, sí, el chalet muy bien, gracias por interesarte - le dice su padre en un modo irónico.
-¿Qué tal el chalet? - Ana sonríe burlona.
-Va, informanos sobre las noticias - dice su madre expectante
-He estado con Antoine
-Eso no es una noticia, o... ¡¿estás embarazada?! - su padre la mira con cara de pánico.
-No papá, no estoy embarazada. Vereis, Antoine me ha propuesto irme a vivir con él - Ana espera la reacción de sus padres ansiosa.
-¿Qué opinas, cariño? - la madre de Ana mira expectante a su marido.
-¿Tan enamorados estais?
-Le quiero, papá
-¿Tanto como para irte a vivir con él y con sus padres?
-Claro que sí, estoy dispuesta a eso y más
-Entonces está bien, si eres feliz nosotros también lo seremos. Solo te pido que nos visites de vez en cuando.
-Sí, porque te echaremos mucho de menos... - dice su madre
-Yo también a vosotros... ¡voy a llamar a Antoine! - Ana se aleja de allí feliz, en dirección a su cuarto, donde ha pasado aquella maravillosa tarde con Antoine.