Mira el reloj. Ya son las once pasadas. Se tumba en la cama, enciende la cadena y sube el volumen. En su casa no hay nadie asi que no pueden quejarse del ruido. La vecina de abajo siempre se quejaba aunque hiciesen el menor ruido, ya sabes, la típica vecina que en sus ratos libres se va al mercado a conseguir saber la vida de media ciudad o que se queda en su casa quejandose del ruido que los demás hacen. Pero hoy no.
Su marido le había regalado un fin de semana de viajes asi que ahora Jonathan podía hacer lo que quisiera a la hora que quisiera.
Sigue tumbado en la cama. Ahora escucha My Chemical Romance.
Quizá un poco emo para él, pero le gustan.
Se levanta de la cama y enciende el ordenador. Mientras el ordenador se enciende se dirige a la cocina, abre la nevera. Zumo, huevos, fanta, donetes... sí, donetes. Los coge, coge el zumo y un vaso.
Sí, estaba comiendo donetes a las once y media de la noche.
El ordenador ya se habia encendido. Abre el tuenti. Nada, ningún mensaje, nada de ella.
En el messenger tampoco la encuentra. Lo cierra.
Deja el tuenti abierto por si hay novedades.
Estan sentados en un banco. Nora mira a Nico a los ojos mientras él habla, y le cuenta todo lo que le ha pasado durante este mes.
-¿Sara?
-Sí, ¿la conoces?
-¿Va a tu instituto?
-Sí
-Pues quizá la conozca de vista, pero no lo sé. ¿Cuanto llevais juntos?
-Dos semanas
-¿La quieres?
Nico se queda por un momento el silencio.
No sabe como responder esa pregunta. Ni tan siquiera sabe si la quiere o no. Sabe que a quién quiere es a Nora, Sara puede que le guste un poco... pero no es como Nora.
-Sí, supongo que sí...
Nora no iba al mismo instituto que Nico.
Eran de la misma zona pero como realmente se conocieron fue por el messenger.
Una tarde de domingo en la que Nora estaba aburrida en su casa decidió matar el tiempo en el ordenador, ya que no tenía otra cosa mejor que hacer.
Abre el tuenti. Una nueva petición de amistad. La acepta.
Nico es amigo de Maria. Sí, la famosa Maria.
En la petición de amistad decia esto:
"Hola, soy Nico, amigo de Maria. Siento molestar y agregarte asi sin conocerte ni nada pero he estado viendo tu tuenti las tres últimas semanas y al fin me he decidido a agregarte.
Espero que me aceptes y podamos hablar y eso, que si me aceptas, gracias."
-¿Pero... de querer?
-Bueno, la verdad es que me gusta bastante. Pero en dos semanas creo que todavía no la quiero. Siento algo muy fuerte por ella pero no estoy enamorado. Simplemente me gusta.
-Ah
-¿Y tu con Jonathan que tal?
-Bueno... estamos pasando por un pequeño bache, pero más o menos estamos bien
-Me alegro
-Nico...
-¿Qué?
-¿Como puedes estar sentado a mi lado y hablarme tan normal? Yo... te queria... no... todavía lo sigo haciendo...
-Nisiquiera yo lo sé. Supongo que todo aquello se olvidó al no saber nada de ti. También te quise pero desapareciste...
-¡No me buscaste!
-Tampoco habia mucho que hacer, tú estabas con él... yo solo me sentia un estorbo
-¿No pudiste esperar a que me despertara?
-No pude. Verlo ahi contigo me hizo darme cuenta de la realidad. De que yo sobraba.
-Nisiquiera pudimos hablar del tema. Estoy con él para suplirte. Para suplir todas las noches que he pasado sola... esperando que vinieras. Sí, solo ha sido un mes. Pero ha sido el mes que más vacía me he sentido jamás...
-Lo siento Nora...
pero como ya te he dicho, sentia que sobraba
-¿Y no podias esperar a que me despertara para aclararlo?
-Sabes que estuve en el hospital, ¿no?
-Mi madre me lo dijo
-Podrias haberme llamado...
-Tú fuiste el que te fuiste del hospital, sin avisar, sin decir una palabra... sin esperar a que me despertara, al menos para poder ver que habias estado alli, que me querias como yo te queria a ti...
-Lo siento Nora...
puedes odiarme, eliminarme de todos los sitios donde me tengas, dejarme de hablar eternamente... si no quieres volver a verme lo entenderé
-Jamás podría por mucho que lo intentara...
no puedo olvidarte Nico...
Y Nico la besa...
martes, 30 de marzo de 2010
domingo, 28 de marzo de 2010
Capítulo 12: Te echaba de menos
Han pasado semanas.
Nora sale al balcón. Noche cerrada. Observa los coches, las farolas, incluso ese cielo azul oscuro en el que ninguna noche se habia fijado. Jonathan se situa detrás de ella, la abraza por la cintura.
Se mantiene el silencio que hasta ahora habia. Siguen mirando aquellas calles en las que habian pasado todas esas semanas, calles por las cuales pasaban día a día, puede que durante este tiempo incluso más.
Jonathan la suelta y se sienta en el suelo. La observa. Pero ella sigue mirando a un punto del infinito, un punto de aquel cielo oscuro.
-Nora...
Pero Nora no dice nada.
-Sabes que te quiero, pero últimamente te noto muy distante...
-Jonathan, hemos pasado un mes juntos, todos los días viendonos. También ha pasado un mes desde aquel accidente. Quizá ese accidente hizo que me enamorara más de ti.
Pero esta semana todo lo veo distinto. Sí, te quiero.
Pero pienso demasiado en esto, en lo que estamos viviendo. Y eso me preocupa...
Quiero que vivamos cada momento pero no puedo... mi cabeza está en otra parte... en el pasado... y nisiquiera se dar una explicación de por qué.
-Es Nico... ¿verdad?
-No lo pronuncies, porfavor...
-De acuerdo
Y Jonathan se mete en la habitación.
Nora se queda sola en el balcón, pensando en todo lo que había ocurrido antes de este mes. Pero no quiere recordarlo. Quiere que todo siga como estaba hasta ahora, enamorada de Jonathan, sin pensar en el pasado, sin pensar en lo que pueda ocurrir, viviendo el día a día.
Pero su corazón no se lo permite.
Nora entra en la habitación
-Jonathan, tengo que irme
-¿Donde? y... ¿por qué?
-Tengo unos asuntos de los que ocuparme, mañana nos vemos, te quiero
Y se va.
Corre calle abajo con el móvil en la mano. Se detiene. No vale la pena correr.
Mira la pantalla del móvil. "Mensajes" "Escribir mensaje"
"Necesito verte. Siento haber esperado tanto. Te espero en el parque.
El nuestro."
Nora sigue andando. Ya casi ha llegado al parque cuando se encuentra con Maria.
-Nora- y Maria se lanza a sus brazos
-Hola Maria, tengo prisa, en otro momento hablamos
-Pero Nora, tengo que contarte cosas. Tienes que contarme cosas. Necesitamos hablar, no puedes dejarme asi
-Maria, mañana quedamos y hablamos todo lo que quieras, vale? Hoy no
-Vale... - y Maria sigue su camino
Llega al parque. Se sienta en el banco más cercano a la fuente. Lo espera. Cinco minutos, diez, veinte...
Mira el móvil. Ningun mensaje, ninguna llamada. Mira el reloj... lleva media hora esperando.
Piensa que ya no va a venir.
Se levanta del banco y empieza a caminar. Pero alguien la coge por el brazo...
Se gira y lo ve. Nico.
Nora lo abraza. No le deja pronunciar ninguna palabra. Está tan agusto en sus brazos que se ha olvidado de todo. De todo lo que pasó, de todo lo que ha pasado hoy, de que ha pasado un mes desde aquel accidente...
-Nora, no tendria que estar aqui
-Pero estas, y es lo que importa, lo necesitaba... necesitaba solamente verte
Nora sale al balcón. Noche cerrada. Observa los coches, las farolas, incluso ese cielo azul oscuro en el que ninguna noche se habia fijado. Jonathan se situa detrás de ella, la abraza por la cintura.
Se mantiene el silencio que hasta ahora habia. Siguen mirando aquellas calles en las que habian pasado todas esas semanas, calles por las cuales pasaban día a día, puede que durante este tiempo incluso más.
Jonathan la suelta y se sienta en el suelo. La observa. Pero ella sigue mirando a un punto del infinito, un punto de aquel cielo oscuro.
-Nora...
Pero Nora no dice nada.
-Sabes que te quiero, pero últimamente te noto muy distante...
-Jonathan, hemos pasado un mes juntos, todos los días viendonos. También ha pasado un mes desde aquel accidente. Quizá ese accidente hizo que me enamorara más de ti.
Pero esta semana todo lo veo distinto. Sí, te quiero.
Pero pienso demasiado en esto, en lo que estamos viviendo. Y eso me preocupa...
Quiero que vivamos cada momento pero no puedo... mi cabeza está en otra parte... en el pasado... y nisiquiera se dar una explicación de por qué.
-Es Nico... ¿verdad?
-No lo pronuncies, porfavor...
-De acuerdo
Y Jonathan se mete en la habitación.
Nora se queda sola en el balcón, pensando en todo lo que había ocurrido antes de este mes. Pero no quiere recordarlo. Quiere que todo siga como estaba hasta ahora, enamorada de Jonathan, sin pensar en el pasado, sin pensar en lo que pueda ocurrir, viviendo el día a día.
Pero su corazón no se lo permite.
Nora entra en la habitación
-Jonathan, tengo que irme
-¿Donde? y... ¿por qué?
-Tengo unos asuntos de los que ocuparme, mañana nos vemos, te quiero
Y se va.
Corre calle abajo con el móvil en la mano. Se detiene. No vale la pena correr.
Mira la pantalla del móvil. "Mensajes" "Escribir mensaje"
"Necesito verte. Siento haber esperado tanto. Te espero en el parque.
El nuestro."
Nora sigue andando. Ya casi ha llegado al parque cuando se encuentra con Maria.
-Nora- y Maria se lanza a sus brazos
-Hola Maria, tengo prisa, en otro momento hablamos
-Pero Nora, tengo que contarte cosas. Tienes que contarme cosas. Necesitamos hablar, no puedes dejarme asi
-Maria, mañana quedamos y hablamos todo lo que quieras, vale? Hoy no
-Vale... - y Maria sigue su camino
Llega al parque. Se sienta en el banco más cercano a la fuente. Lo espera. Cinco minutos, diez, veinte...
Mira el móvil. Ningun mensaje, ninguna llamada. Mira el reloj... lleva media hora esperando.
Piensa que ya no va a venir.
Se levanta del banco y empieza a caminar. Pero alguien la coge por el brazo...
Se gira y lo ve. Nico.
Nora lo abraza. No le deja pronunciar ninguna palabra. Está tan agusto en sus brazos que se ha olvidado de todo. De todo lo que pasó, de todo lo que ha pasado hoy, de que ha pasado un mes desde aquel accidente...
-Nora, no tendria que estar aqui
-Pero estas, y es lo que importa, lo necesitaba... necesitaba solamente verte
sábado, 27 de marzo de 2010
Capítulo 11: Ana
Nico mira a ambos lados del bar. No, no conoce a nadie.
En el fondo, en una mesa apartada hay una mujer. La mujer llora mientras lee algo que sostiene entre las manos. Nico la mira y decide acercarse para ofrecerle su ayuda. Se levanta de la silla donde está sentado. Se va acercando poco a poco intentando no hacer ningun rudio para que no se de cuenta de que está iendo hacia ella.
-¿Puedo sentarme?
La mujer alza la vista. Tenía la cara llena de lagrimas, sus ojos estaban rojos como las mesas del bar.
-Sí, sí, sientate.
Nico se sienta.
-Gracias. Me llamo Nico.
-Ah, oh... yo me llamo Ana
-¿Por qué estas aqui sola?
-Habia quedado con mi novio, pero me ha dejado. Y en esta carta, en fin, me he quedado sin casa. Tengo veinte años. No tengo casa. Mi novio me ha dejado. Mis padres... no puedo aparecer por mi casa.
-¿Por qué?
-Mis padres han depositado toda su confianza en mi y yo les he fallado...
-¿Por qué les has fallado?
-Porque el dinero que me dieron me lo gasté en fiesta y bebidas y pues... me he quedado sin dinero... y sin casa.
No, no era una mujer. Tenía veinte años. Nico cuando la habia visto creeia que era más mayor, pero en sus ojos tenía esa mirada. La mirada de una chica con ganas de disfrutar y no tener problemas.
-No te conozco, pero voy a intentar ayudarte. Podremos solucionarlo.
-Gracias.. - y miles de lagrimas inundaron su cara
-Ey, no llores, ¿vale? Todo tiene solución.
-Sí- lo mira y sonrie
Continuaron hablando durante bastante tiempo...
-Ana, tengo que irme, tengo cosas que hacer.
-Vale Nico, ya nos veremos
-Toma mi movil- y se lo apunta en una servilleta
Nico se levanta y se dirige hacia la puerta. Ana sigue alli sentada. Ahora sonrie mientras anota en su móvil el número de aquel desconocido que en un poco más de media hora habia conseguido que se olvidara de sus problemas.
Ana también se va del bar. Va andando hacia su casa, no le apetece coger el autobús ya que al ver a la gnte se va a agobiar. Necesita aire. Pero espera. No puede ir a su casa.
Ya no tiene, y con sus padres no puede ir.
Saca el móvil del bolsillo derecho de su pantalón y mira la agenda esperando encontrar alguien con quien poder quedar.
En la agenda encuentra a todas sus amigas, pero no quiere quedar con ellas. Probablemente le dirian lo mal que ha hecho las cosas, o todos los errores que ha ido cometiendo.
Las conoce muy bien y sabe que para momentos como este es mejor no decirles nada a ellas.
Pero... ¿a quien puede llamar?
Sigue andando. Con el móvil en la mano. Llega a un parque y se sienta en el primer banco que ve. Levanta la vista del móvil y se da cuenta de que está en aquel parque.
Ahora recuerda todos los momentos que pasó alli con Jorge. Se rie al pensar en el primer día que quedaron.
Cuando ella lo vió por primera vez no pensó que era nada en especial pero tampoco lo vio como a un chico normal, quizá esa primera impresión jamás le hubiera dicho que viviria todo lo que vivió con él. En realidad aquel primer día no hicieron nada especial. Fue una tarde de lo más corriente.
Pasarse toda la tarde en un banco hablando con un chico que acabas de conocer, intentando contarle todo lo que haces, riendote, mirandolo, escuchandole...
Al final de la tarde pasó lo que tenia que pasar. Y apartir de ese momento todo cambió en la vida de los dos...
Aunque no durara mucho nunca se arrepintió de todo lo que vivió con él. Hacia poco que la habia dejado y ella aun sentia muchas cosas por él, pero no podia quedarse estancada en el pasado.
Tenia que vivir el presente y amoldarse a lo que la vida le ofrecia.
Si no podian estar juntos siempre les quedaba la posibilidad de ser amigos. Y a ella no le importaba. Porque le sobraba con tenerlo cerca para ser feliz.
A veces lo que realmente importa es lo que sientes, no lo que piensen los demás..
En el fondo, en una mesa apartada hay una mujer. La mujer llora mientras lee algo que sostiene entre las manos. Nico la mira y decide acercarse para ofrecerle su ayuda. Se levanta de la silla donde está sentado. Se va acercando poco a poco intentando no hacer ningun rudio para que no se de cuenta de que está iendo hacia ella.
-¿Puedo sentarme?
La mujer alza la vista. Tenía la cara llena de lagrimas, sus ojos estaban rojos como las mesas del bar.
-Sí, sí, sientate.
Nico se sienta.
-Gracias. Me llamo Nico.
-Ah, oh... yo me llamo Ana
-¿Por qué estas aqui sola?
-Habia quedado con mi novio, pero me ha dejado. Y en esta carta, en fin, me he quedado sin casa. Tengo veinte años. No tengo casa. Mi novio me ha dejado. Mis padres... no puedo aparecer por mi casa.
-¿Por qué?
-Mis padres han depositado toda su confianza en mi y yo les he fallado...
-¿Por qué les has fallado?
-Porque el dinero que me dieron me lo gasté en fiesta y bebidas y pues... me he quedado sin dinero... y sin casa.
No, no era una mujer. Tenía veinte años. Nico cuando la habia visto creeia que era más mayor, pero en sus ojos tenía esa mirada. La mirada de una chica con ganas de disfrutar y no tener problemas.
-No te conozco, pero voy a intentar ayudarte. Podremos solucionarlo.
-Gracias.. - y miles de lagrimas inundaron su cara
-Ey, no llores, ¿vale? Todo tiene solución.
-Sí- lo mira y sonrie
Continuaron hablando durante bastante tiempo...
-Ana, tengo que irme, tengo cosas que hacer.
-Vale Nico, ya nos veremos
-Toma mi movil- y se lo apunta en una servilleta
Nico se levanta y se dirige hacia la puerta. Ana sigue alli sentada. Ahora sonrie mientras anota en su móvil el número de aquel desconocido que en un poco más de media hora habia conseguido que se olvidara de sus problemas.
Ana también se va del bar. Va andando hacia su casa, no le apetece coger el autobús ya que al ver a la gnte se va a agobiar. Necesita aire. Pero espera. No puede ir a su casa.
Ya no tiene, y con sus padres no puede ir.
Saca el móvil del bolsillo derecho de su pantalón y mira la agenda esperando encontrar alguien con quien poder quedar.
En la agenda encuentra a todas sus amigas, pero no quiere quedar con ellas. Probablemente le dirian lo mal que ha hecho las cosas, o todos los errores que ha ido cometiendo.
Las conoce muy bien y sabe que para momentos como este es mejor no decirles nada a ellas.
Pero... ¿a quien puede llamar?
Sigue andando. Con el móvil en la mano. Llega a un parque y se sienta en el primer banco que ve. Levanta la vista del móvil y se da cuenta de que está en aquel parque.
Ahora recuerda todos los momentos que pasó alli con Jorge. Se rie al pensar en el primer día que quedaron.
Cuando ella lo vió por primera vez no pensó que era nada en especial pero tampoco lo vio como a un chico normal, quizá esa primera impresión jamás le hubiera dicho que viviria todo lo que vivió con él. En realidad aquel primer día no hicieron nada especial. Fue una tarde de lo más corriente.
Pasarse toda la tarde en un banco hablando con un chico que acabas de conocer, intentando contarle todo lo que haces, riendote, mirandolo, escuchandole...
Al final de la tarde pasó lo que tenia que pasar. Y apartir de ese momento todo cambió en la vida de los dos...
Aunque no durara mucho nunca se arrepintió de todo lo que vivió con él. Hacia poco que la habia dejado y ella aun sentia muchas cosas por él, pero no podia quedarse estancada en el pasado.
Tenia que vivir el presente y amoldarse a lo que la vida le ofrecia.
Si no podian estar juntos siempre les quedaba la posibilidad de ser amigos. Y a ella no le importaba. Porque le sobraba con tenerlo cerca para ser feliz.
A veces lo que realmente importa es lo que sientes, no lo que piensen los demás..
miércoles, 24 de marzo de 2010
Capitulo 10: Nora, te echo de menos
Cuando pierdes la esperanza y te das cuenta de que no vale la pena seguir ni tan siquiera pararte a pensar en otras cosas que no sea esa por la cual ahora estas asi.
Pero hay veces en las que esto no sirve de nada. Veces en las que te das cuenta de que no vale la pena rayarse ni pensar en lo que ha pasado. Tenemos que vivir el presente. El día a día y disfrutar de lo que tenemos en estos precisos momentos, porque puede que algún día los perdamos y sea demasiado tarde para darnos cuenta de lo que realmente nos importaba.
Nico se sienta en la mesa de un bar.
-Una coca cola porfavor
Su voz se va debilitando poco a poco. Intenta afinar su voz y hacer que las palabras salgan con más claridad de su garganta. Pero parece imposible...
Sus ojos observan un punto fijo del suelo. Un punto perdido en el espacio. Nada importante.
Su coca cola ya ha llegado.
Coge el vaso, la mira, bebe un trago... perfecta.
Nico saca su cuaderno de la mochila. Lo abre. Blanco. Lo observa bien. Se da cuenta de que al margen de la hoja hay algo escrito:
"Vive cada momento como si fuera el último, como si tu vida dependiera de ello. Pero ante todo, se feliz. Y que no te importe lo que la gente opine, el tiempo o las circunstancias. No te dejes abrumar por nada. Ante todo, haz caso a tu corazón..
Nora."
Si, es del día que quedaron. Aquel día. Su sonrisa, aun la recuerda.
"Nico no, ¡deja de pensar en ella porfavor!"
Pero le es imposible olvidar a Nora. No puede sacar de su mente los recuerdos como si nunca hubieran ocurrido. Porque aparte de que no puede tampoco quiere deshacerse de aquellos pocos momentos que habian vivido juntos.
Puede que no la quisera. Porque para querer se necesita bastante tiempo. Pero si le gustaba. Y mucho además.
Pensaba en ella constantemente y su corazón se aceleraba al ver que le hablaba o al ver que se conectaba. Cualquier cosa que miraba le recordaba a ella. Y la recordaba tan perfecta...
Sí, tienen razón en eso de que cuando estamos enamorados recreamos en nuestra mente una persona más perfecta de lo que es esa persona de la que estas enamorado.
La necesitaba.
Necesitaba verla aunque solamente fuera para preguntarle como le iba la vida. O como le iba con aquel chico, Jonathan. Tenía bastante claro que no queria que ella saliera de su vida.
Aunque solamente fuera su amiga, o una conocida.
No queria que se marchara...
Pero hay veces en las que esto no sirve de nada. Veces en las que te das cuenta de que no vale la pena rayarse ni pensar en lo que ha pasado. Tenemos que vivir el presente. El día a día y disfrutar de lo que tenemos en estos precisos momentos, porque puede que algún día los perdamos y sea demasiado tarde para darnos cuenta de lo que realmente nos importaba.
Nico se sienta en la mesa de un bar.
-Una coca cola porfavor
Su voz se va debilitando poco a poco. Intenta afinar su voz y hacer que las palabras salgan con más claridad de su garganta. Pero parece imposible...
Sus ojos observan un punto fijo del suelo. Un punto perdido en el espacio. Nada importante.
Su coca cola ya ha llegado.
Coge el vaso, la mira, bebe un trago... perfecta.
Nico saca su cuaderno de la mochila. Lo abre. Blanco. Lo observa bien. Se da cuenta de que al margen de la hoja hay algo escrito:
"Vive cada momento como si fuera el último, como si tu vida dependiera de ello. Pero ante todo, se feliz. Y que no te importe lo que la gente opine, el tiempo o las circunstancias. No te dejes abrumar por nada. Ante todo, haz caso a tu corazón..
Nora."
Si, es del día que quedaron. Aquel día. Su sonrisa, aun la recuerda.
"Nico no, ¡deja de pensar en ella porfavor!"
Pero le es imposible olvidar a Nora. No puede sacar de su mente los recuerdos como si nunca hubieran ocurrido. Porque aparte de que no puede tampoco quiere deshacerse de aquellos pocos momentos que habian vivido juntos.
Puede que no la quisera. Porque para querer se necesita bastante tiempo. Pero si le gustaba. Y mucho además.
Pensaba en ella constantemente y su corazón se aceleraba al ver que le hablaba o al ver que se conectaba. Cualquier cosa que miraba le recordaba a ella. Y la recordaba tan perfecta...
Sí, tienen razón en eso de que cuando estamos enamorados recreamos en nuestra mente una persona más perfecta de lo que es esa persona de la que estas enamorado.
La necesitaba.
Necesitaba verla aunque solamente fuera para preguntarle como le iba la vida. O como le iba con aquel chico, Jonathan. Tenía bastante claro que no queria que ella saliera de su vida.
Aunque solamente fuera su amiga, o una conocida.
No queria que se marchara...
martes, 16 de marzo de 2010
Capítulo 9: vacio
Noche oscura. Un cielo estampado de estrellas. Un sueño. Una ilusión. Una persona en la que pensar mientras ves algo que te gusta. Momentos que recordar. Risas. Abrazos...
Nico suspira.
Alli tumbado en aquel parque parece insignificante. Cualquiera podría ver a primera vista que está enamorado. Pero que al mismo tiempo está sufriendo por ella.
Y de repente viene a su cabeza la imagen de Nora besando a Jonathan. Y cierra los ojos. Le gustaria poder olvidarla y pasar página. Sí, podria estar con aquella chica, Sara, pero no puede. Quiere a Nora y no puede pensar en el hecho de perderla e irse con otra.
Y en esos momentos se pone en pie. Más decidido que nunca si dirige a su coche y se monta en él. Busca la dirección del hospital de Nora y va hacia alli. Entra en el hospital. Corre por los pasillos buscando la habitación de Nora.
La encuentra. Abre la puerta. Pero ella no está. Ya no.
Cuando esperas ver a una persona a la que has esperado ver tanto tiempo y ves que esa persona se ha desvanecido, ha desaparecido... sientes como algo dentro de ti queda muerto para siempre. Como el mundo que has conocido con esa persona se destruye. Se marcha. Y no vuelve...
El corazón muchas veces es comparable con una flor. Pongamos una rosa por ejemplo.
El corazón va creciendo poco a poco alimentandose del amor que siente hacia una persona o que es entregado por una persona a la que se ama. Sigue madurando y sigue creciendo. Pero al cabo del tiempo acaba marchitando. Acaba roto. Insensible... vacio...
Y asi es como Nico se sintió al ver que Nora no estaba.
Pensar que quizá no volveria a verla.
Que la queria. Queria estar junto a ella. Pero era tarde... se habia marchado... Jonathan...
Nada tenía sentido.
Pregunta a una enfermera por Nora y ésta le dice que practicamente se acababa de marchar. Nico se dirige al coche.
-¡¡Nico!!
Se gira y la ve alli, corriendo detrás de él. Sonrie.
-Sara, ¿qué haces aqui?
-Mi abuela... le estan haciendo unas pruebas y la he acompañado. ¿Y tú?
-Venia buscando a una amiga. Pero ya se ha recuperado y está en su casa.
-Ah, pues si vas a buscarla, suerte
-Gracias, Sara. Adiós.
Nico suspira.
Alli tumbado en aquel parque parece insignificante. Cualquiera podría ver a primera vista que está enamorado. Pero que al mismo tiempo está sufriendo por ella.
Y de repente viene a su cabeza la imagen de Nora besando a Jonathan. Y cierra los ojos. Le gustaria poder olvidarla y pasar página. Sí, podria estar con aquella chica, Sara, pero no puede. Quiere a Nora y no puede pensar en el hecho de perderla e irse con otra.
Y en esos momentos se pone en pie. Más decidido que nunca si dirige a su coche y se monta en él. Busca la dirección del hospital de Nora y va hacia alli. Entra en el hospital. Corre por los pasillos buscando la habitación de Nora.
La encuentra. Abre la puerta. Pero ella no está. Ya no.
Cuando esperas ver a una persona a la que has esperado ver tanto tiempo y ves que esa persona se ha desvanecido, ha desaparecido... sientes como algo dentro de ti queda muerto para siempre. Como el mundo que has conocido con esa persona se destruye. Se marcha. Y no vuelve...
El corazón muchas veces es comparable con una flor. Pongamos una rosa por ejemplo.
El corazón va creciendo poco a poco alimentandose del amor que siente hacia una persona o que es entregado por una persona a la que se ama. Sigue madurando y sigue creciendo. Pero al cabo del tiempo acaba marchitando. Acaba roto. Insensible... vacio...
Y asi es como Nico se sintió al ver que Nora no estaba.
Pensar que quizá no volveria a verla.
Que la queria. Queria estar junto a ella. Pero era tarde... se habia marchado... Jonathan...
Nada tenía sentido.
Pregunta a una enfermera por Nora y ésta le dice que practicamente se acababa de marchar. Nico se dirige al coche.
-¡¡Nico!!
Se gira y la ve alli, corriendo detrás de él. Sonrie.
-Sara, ¿qué haces aqui?
-Mi abuela... le estan haciendo unas pruebas y la he acompañado. ¿Y tú?
-Venia buscando a una amiga. Pero ya se ha recuperado y está en su casa.
-Ah, pues si vas a buscarla, suerte
-Gracias, Sara. Adiós.
Capítulo 8: encuentros
Nico llega al sitio concretado.
La puerta de una heladeria. Son las seis. Tendrá que esperar. Seguramente tarde unos diez minutos en aparecer, quizá más, quizá menos.
Saca su mp4 y escucha música. Luis Fonsi. Llueve por dentro.
No. Quita la canción y Nora sale de su cabeza. Y de repente un pequeño "tequiero" se escapa entre suspiros. Abre los ojos y la ve ahi. Delante suya.
-¿Ya me quieres?-ella rie
-Estaba meditando - y rie también
-Siento haber interrumpido, si desea el señor me marcho - y se pone de espaldas a él. Empieza a andar sin mirar atrás. Sin mirarlo. Y de repente lo siente con ella. La coge de la cintura y le dice: "no te vayas"
Comer un helado en pleno invierno. Hacer cosas que no harias jamás pero que en cambio cuando estas a su lado no tienes miedo de hacer. Hablar. Reir. Sentirse libre junto a esa persona. No tener miedo a ser tú misma. No tener miedo a cometer locuras. Él la hace rabiar. La despeina. Le pega. Sonrien. Se miran.
Pero es tarde y Sara tiene que irse. Los problemas en su casa crecen día a día y practicamente no puede salir.
-Me lo he pasado muy bien, espero repetir - y Sara le guiña un ojo
-Claro que sí - Nico sonrie
Sara abraza a Nico a modo de despedida y se va.
-Mamá, ¿qué día me podré ir?
-Dentro de dos días estaras en casa - le coge la mano y le sonrie
-¿Donde está Jonathan?
-Creo que está en la cafeteria, me dijo que te traeria algo
-Nico... Nico...
-¿Qué pasa con Nico?
-¿Vino algun Nico a verme?
-Sí, se pasó toda la semana aqui. Pero en cuanto vino Jonathan se marchó. Desapareció. Y no lo he vuelto a ver desde entonces...
-¡¿Estuvo aqui?!
-Si
-Oh...
-¿Le quieres?
-¡¿Qué?!
-Se le veia enamorado de ti; al menos te miraba como si lo estuviese. Se pasaba el día aqui metido. Me dijo que te queria. Sí. Hablaba conmigo. Siempre que venía a verte estaba él en la habitación y hablabamos.
Pero como ya te he dicho en cuanto Jonathan entró por esa puerta Nico salió...
-No creo que le dijera nada malo, no veo a Jonathan capaz
-Le diria que estais juntos y Nico perderia la esperanza. Pero hija... ¿tú a quién quieres?
-No lo sé, mamá...
La puerta de una heladeria. Son las seis. Tendrá que esperar. Seguramente tarde unos diez minutos en aparecer, quizá más, quizá menos.
Saca su mp4 y escucha música. Luis Fonsi. Llueve por dentro.
No. Quita la canción y Nora sale de su cabeza. Y de repente un pequeño "tequiero" se escapa entre suspiros. Abre los ojos y la ve ahi. Delante suya.
-¿Ya me quieres?-ella rie
-Estaba meditando - y rie también
-Siento haber interrumpido, si desea el señor me marcho - y se pone de espaldas a él. Empieza a andar sin mirar atrás. Sin mirarlo. Y de repente lo siente con ella. La coge de la cintura y le dice: "no te vayas"
Comer un helado en pleno invierno. Hacer cosas que no harias jamás pero que en cambio cuando estas a su lado no tienes miedo de hacer. Hablar. Reir. Sentirse libre junto a esa persona. No tener miedo a ser tú misma. No tener miedo a cometer locuras. Él la hace rabiar. La despeina. Le pega. Sonrien. Se miran.
Pero es tarde y Sara tiene que irse. Los problemas en su casa crecen día a día y practicamente no puede salir.
-Me lo he pasado muy bien, espero repetir - y Sara le guiña un ojo
-Claro que sí - Nico sonrie
Sara abraza a Nico a modo de despedida y se va.
-Mamá, ¿qué día me podré ir?
-Dentro de dos días estaras en casa - le coge la mano y le sonrie
-¿Donde está Jonathan?
-Creo que está en la cafeteria, me dijo que te traeria algo
-Nico... Nico...
-¿Qué pasa con Nico?
-¿Vino algun Nico a verme?
-Sí, se pasó toda la semana aqui. Pero en cuanto vino Jonathan se marchó. Desapareció. Y no lo he vuelto a ver desde entonces...
-¡¿Estuvo aqui?!
-Si
-Oh...
-¿Le quieres?
-¡¿Qué?!
-Se le veia enamorado de ti; al menos te miraba como si lo estuviese. Se pasaba el día aqui metido. Me dijo que te queria. Sí. Hablaba conmigo. Siempre que venía a verte estaba él en la habitación y hablabamos.
Pero como ya te he dicho en cuanto Jonathan entró por esa puerta Nico salió...
-No creo que le dijera nada malo, no veo a Jonathan capaz
-Le diria que estais juntos y Nico perderia la esperanza. Pero hija... ¿tú a quién quieres?
-No lo sé, mamá...
martes, 2 de marzo de 2010
Capítulo 7: perdoname
"¿Y si soy el otro?¿Y si tú realmente no sientes nada? Tus besos. Tus caricias. Las echo de menos.
Siento que para ti no soy nada. Estoy hecho un lio. ¿Soy solo un juguete para ti? Tequiero. Me costó tanto encontrarte que no recuerdo amar tanto a una persona como a ti..."
Nico cierra su libreta. No hay nadie en los pasillos. Solo él. No tendria que estar alli afuera pero ella sigue en su cabeza y por su culpa está alli.
De la clase de enfrente sale una chica. Morena. Bajita. Pelo largo. Lo mira un momento. Alli sentado. Indefenso. Sonrie. Y sigue su camino.
Poco después vuelve...
-¿Por qué estas aqui fuera?
-Me han echado... por gritar en clase
-Sara, encantada- y le tiene su mano
-Nico- le da la mano
-Tengo que estar en clase pero no me importa llegar cinco minutos tarde. Diré que estaba hablando con algun profesor...
-Si quieres irte... por mi no te preocupes
-No, no quiero irme
Y se sienta a su lado. Y hablan. Del instituto. De sus amigos. De su grupo. De sus amigas.
-Tengo que irme, creo que ya me echaran de menos
-Vale Sara, nos vemos!
Y Sara se despide con un beso en la mejilla.
Nico llega a su casa. No hay nadie. En la nevera practicamente no hay nada. Su padre no está. Coge el telefono y pide un pizza. Mientras llega o no enciente su ordenador. Pone música. En esos momentos sena su movil. Un mensaje.
"¿Nico? Soy Sara. Tu número me lo ha dado tu amigo Alberto.
¿Mañana haces algo? Un beso"
"Sara! ¿Alberto? Ya lo pillaré jaja
No, no hago nada. ¿Quedamos? besos"
"Pasa a las seis a por mi"
Nico cierra el movil. La pizza ya ha llegado. La paga y se pone a comer.
Enciende la tele para distraerse un rato. Pero no hacen nada. La apaga y se va al ordenador.
Alli habla con sus amigos y al menos no piensa en ella.
No. No quiere hacerlo.
-Alberto, ¿tocamos esta tarde?
-Tío... ¿no vas a visitar a Nora? Creo que en estos momentos es cuando más te necesita. Cuando tendrias que estar alli a su lado aunque haya otro tio mareandola. Igual ese tio miente.
No puedes saberlo
-Tú tampoco puedes saberlo...
-¿En algun momento ella se ha portado mal contigo?
-No
-Pues tú mismo te estas contestando, visitala, no te cuesta nada... igual hasta está despierta
-No os voy a dejar tirados, tengo que ensayar
-A nosotros no nos urge que vengas, a ella sí... ves!
-No puedo...
Y cuelga.
Nora despierta.
-¿Nico?
-No, soy Jonathan
-¿Donde está Nico?
-Se fue...
-¿Donde?
-No queria estar aqui, en cambio yo aguanté todo el tiempo; estuve aqui esperandote...
-Jonathan yo...
-No digas nada, amor
Y la besa. Besa a Nora para que esta no pueda decir nada. Para que no recuerde aquel momento antes del accidente en el que él estaba con su mejor amiga Maria.
Y Nora lo besa. Quiere no sentir nada por Nico. La ha dejado tirada. Abandonada...
Ella le quiere. Pero parece que en cambio él no.
Jonathan le explica que lo de Maria fue una tonteria. Que Maria le contó que queria dejarlo y pues él enfadado decidió liarse con ella. Nora lo perdona.
Le besa.
Y todo lo que hasta ahora parecia imposible, se vuelve posible...
Siento que para ti no soy nada. Estoy hecho un lio. ¿Soy solo un juguete para ti? Tequiero. Me costó tanto encontrarte que no recuerdo amar tanto a una persona como a ti..."
Nico cierra su libreta. No hay nadie en los pasillos. Solo él. No tendria que estar alli afuera pero ella sigue en su cabeza y por su culpa está alli.
De la clase de enfrente sale una chica. Morena. Bajita. Pelo largo. Lo mira un momento. Alli sentado. Indefenso. Sonrie. Y sigue su camino.
Poco después vuelve...
-¿Por qué estas aqui fuera?
-Me han echado... por gritar en clase
-Sara, encantada- y le tiene su mano
-Nico- le da la mano
-Tengo que estar en clase pero no me importa llegar cinco minutos tarde. Diré que estaba hablando con algun profesor...
-Si quieres irte... por mi no te preocupes
-No, no quiero irme
Y se sienta a su lado. Y hablan. Del instituto. De sus amigos. De su grupo. De sus amigas.
-Tengo que irme, creo que ya me echaran de menos
-Vale Sara, nos vemos!
Y Sara se despide con un beso en la mejilla.
Nico llega a su casa. No hay nadie. En la nevera practicamente no hay nada. Su padre no está. Coge el telefono y pide un pizza. Mientras llega o no enciente su ordenador. Pone música. En esos momentos sena su movil. Un mensaje.
"¿Nico? Soy Sara. Tu número me lo ha dado tu amigo Alberto.
¿Mañana haces algo? Un beso"
"Sara! ¿Alberto? Ya lo pillaré jaja
No, no hago nada. ¿Quedamos? besos"
"Pasa a las seis a por mi"
Nico cierra el movil. La pizza ya ha llegado. La paga y se pone a comer.
Enciende la tele para distraerse un rato. Pero no hacen nada. La apaga y se va al ordenador.
Alli habla con sus amigos y al menos no piensa en ella.
No. No quiere hacerlo.
-Alberto, ¿tocamos esta tarde?
-Tío... ¿no vas a visitar a Nora? Creo que en estos momentos es cuando más te necesita. Cuando tendrias que estar alli a su lado aunque haya otro tio mareandola. Igual ese tio miente.
No puedes saberlo
-Tú tampoco puedes saberlo...
-¿En algun momento ella se ha portado mal contigo?
-No
-Pues tú mismo te estas contestando, visitala, no te cuesta nada... igual hasta está despierta
-No os voy a dejar tirados, tengo que ensayar
-A nosotros no nos urge que vengas, a ella sí... ves!
-No puedo...
Y cuelga.
Nora despierta.
-¿Nico?
-No, soy Jonathan
-¿Donde está Nico?
-Se fue...
-¿Donde?
-No queria estar aqui, en cambio yo aguanté todo el tiempo; estuve aqui esperandote...
-Jonathan yo...
-No digas nada, amor
Y la besa. Besa a Nora para que esta no pueda decir nada. Para que no recuerde aquel momento antes del accidente en el que él estaba con su mejor amiga Maria.
Y Nora lo besa. Quiere no sentir nada por Nico. La ha dejado tirada. Abandonada...
Ella le quiere. Pero parece que en cambio él no.
Jonathan le explica que lo de Maria fue una tonteria. Que Maria le contó que queria dejarlo y pues él enfadado decidió liarse con ella. Nora lo perdona.
Le besa.
Y todo lo que hasta ahora parecia imposible, se vuelve posible...
lunes, 1 de marzo de 2010
Capítulo 6: sal de mi cabeza!
-Tío, ¿qué haces aqui?¿Nora se ha despertado?
Nico le da un abrazo a Alberto. Nico no lo suelta, no quiere perderlo a él también. Tampoco sabe que decirle. Ni como empezar...
-Ella sigue igual; se despierta de vez en cuando pero nada más
-¿Y tú... tú que haces aqui?¿No deberias estar a su lado como estos días? Por nosotros no vengas.
-No me necesita; ya tiene a alguien que espera que se despierte para decirle lo mucho que la ama.
-¿Qué dices, tío?
-Sí, hay otro...
Nico pasa por al lado de Alberto y no vuelve a decir nada.
Saluda a los demás miembros del grupo y coge su guitarra. Coge su libreta. Y la inspiración viene sola.
Piensa en ella. En Jonathan. En lo que pasó. Sí, parece ser que eso solamente se quedará en un vago recuerdo.
El sol entra radiante por la ventana de la habitación.
Jonathan sigue alli sentado. Ocupando el sitio que Nico había ocupado aquella semana. Nora abre los ojos. Mira a Jonathan esperando ver los ojos de Nico. Pero no los encuentra.
-Jonathan...
-Sí, amor, estoy aqui
-Vete
-¿Como quieres que me vaya, amor?
-Sí, vete... no te quiero
-Pero yo sí
-Me da igual
-Pero Nora...
Y Nora cierra los ojos. La habitación se llena de silencio. Jonathan la mira. Cierra él tambien los ojos. Los abre. La ve. Pero decide no moverse, no salir de aquella habitación como hizo ese tal Nico.
"Es un enfado, se le pasará..." y Jonathan se conforma con pensar eso.
Clase de matemáticas. Nico
Abre su libreta y de ella saca una hoja. Empieza a escribir y se deja llevar por sus sentimientos, por ella...
Alberto lo mira como diciendo "tio, o atiendes o suspendes". Pero a Nico no le importa.
"Te voy a contar como me hice mi primera herida; no podia dejar de llorar. Buscaba a mi madre. Su calor. Mi hermano murió en aquel accidente. Con yo apenas cuatro años. Nos dejó. No pude hacer nada para evitarlo. Le echo de menos..."
-¡Sal de mi cabeza!
-Nico, ¡fuera de clase!
Nico coge la puerta, sale y cierra detrás de él con rabia.
Nico le da un abrazo a Alberto. Nico no lo suelta, no quiere perderlo a él también. Tampoco sabe que decirle. Ni como empezar...
-Ella sigue igual; se despierta de vez en cuando pero nada más
-¿Y tú... tú que haces aqui?¿No deberias estar a su lado como estos días? Por nosotros no vengas.
-No me necesita; ya tiene a alguien que espera que se despierte para decirle lo mucho que la ama.
-¿Qué dices, tío?
-Sí, hay otro...
Nico pasa por al lado de Alberto y no vuelve a decir nada.
Saluda a los demás miembros del grupo y coge su guitarra. Coge su libreta. Y la inspiración viene sola.
Piensa en ella. En Jonathan. En lo que pasó. Sí, parece ser que eso solamente se quedará en un vago recuerdo.
El sol entra radiante por la ventana de la habitación.
Jonathan sigue alli sentado. Ocupando el sitio que Nico había ocupado aquella semana. Nora abre los ojos. Mira a Jonathan esperando ver los ojos de Nico. Pero no los encuentra.
-Jonathan...
-Sí, amor, estoy aqui
-Vete
-¿Como quieres que me vaya, amor?
-Sí, vete... no te quiero
-Pero yo sí
-Me da igual
-Pero Nora...
Y Nora cierra los ojos. La habitación se llena de silencio. Jonathan la mira. Cierra él tambien los ojos. Los abre. La ve. Pero decide no moverse, no salir de aquella habitación como hizo ese tal Nico.
"Es un enfado, se le pasará..." y Jonathan se conforma con pensar eso.
Clase de matemáticas. Nico
Abre su libreta y de ella saca una hoja. Empieza a escribir y se deja llevar por sus sentimientos, por ella...
Alberto lo mira como diciendo "tio, o atiendes o suspendes". Pero a Nico no le importa.
"Te voy a contar como me hice mi primera herida; no podia dejar de llorar. Buscaba a mi madre. Su calor. Mi hermano murió en aquel accidente. Con yo apenas cuatro años. Nos dejó. No pude hacer nada para evitarlo. Le echo de menos..."
-¡Sal de mi cabeza!
-Nico, ¡fuera de clase!
Nico coge la puerta, sale y cierra detrás de él con rabia.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)