jueves, 10 de junio de 2010

Capítulo 18: Algo inesperado

-Estoy enferma
-¿Un constipado?
-No
-Entonces...¿de qué se trata?
-Veras, yo...

Su madre entra en la habitación. Se tumba en la cama simulando que está pensando, lo último que quiere es que su madre la vea hablando con un espejo.

-Hija, te dejo aqui estas dos camisetas, guardatelas.
-Vale, mamá, ahora lo hago.

Y la madre de Sara abandona la habitación.
Sara se levanta y se situa enfrente del espejo, mira su camisa roja, su camisa de la buena suerte. Dentro de media hora Nico vendrá, tendrá que contarle todo lo que ahora mismo ha intentado contarle al espejo, sin resultado alguno. Tendrá que armarse de valor y tomar una decisión. La decisión más importante que ha tenido que tomar hasta ahora.

Nora mira el reloj. 4:30. Está en su casa.
Mira el techo. Sin novedad alguna. ¿Qué espero encontrar en el techo? Es estúpido...

Jonathan... tengo que hablar con él. Sí. Quizá más tarde lo llame. Quizá no. Depende de lo que ocurra de aqui a un rato. Por una parte me gustaria llamarlo y poder contarle lo que está pasando con Nico, decirle que por él siento algo, pero que no se parece a lo que siento por Nico. Pero por otra parte tengo miedo de su reacción. Tengo miedo de hacerle daño.
Siempre ha sufrido. Siempre ha sido él quién ha sufrido en todas las relaciones.
A quién le han dejado...
Pero tampoco podía verse forzada a sentir algo que ya no sentia por él.
Vale que lo había querido en su tiempo, pero ahora su corazón estaba ocupado por Nico.

-¿Si?
-Soy yo, Nico, ¿subo?
-Sí, sube, mi madre acaba de irse, no hay nadie.
-Vale, no tardo

Sara espera impaciente. El ascensor parece ir más lento que nunca. Se muerde las uñas mientras que Nico sube. Observa el ascensor subiendo y bajando, Nico todavía no lo habrá cogido. Sigue mordiendose las uñas. Cada vez está mas nerviosa.
Hasta que al fin aparece.
Sara le da un leve beso en los labios y le invita a entrar. Entran en su casa, Sara camina hacia la cocina mientras le dice a Nico que la espere en el comedor.
Nico comienza a observar los cuadros del comedor. La televisión. Los muebles. Incluso esa pequeña figurita que había al fondo de la sala.
Sara viene cargada con una bandeja llena de comida y dos botes de coca-cola.
Nico coge uno, Sara el otro. Empiezan a comer todo lo que Sara ha traido en esa bandeja. Desde palomitas hasta cheetos, dulce, salado, hay de todo.
Comienzan a hablar. Temas sin transcendencia alguna. Temas simbólicos. Temas que se suelen sacar cuando quedas con cualquier persona. Un "¿que tal el día?" o un "¿y con tus amigas/os qué tal?".

-Nico, tengo que contarte algo
-Cuentamelo, sabes que puedes confiar en mi
-Sí. Ahi va... estoy enferma
-¿Enferma? ¿A qué te refieres?
-No es un constipado, tampoco es algo que pueda curarse en cuatro días. Esto es serio.
-Sara, estas empezando a asustarme
-Tengo cáncer
-¿Cáncer? - Nico abre la boca lo máximo que puede, los ojos parece que se le van a salir del sitio. No puede creerse aquello que le acababa de decir. Sara estaba enferma y él estaba pensando en dejarla, en abandonarla e irse con otra. En irse con Nora. Y estaba tan feliz por ello. Pero ahora no podía. No podía dejarla sola. No podía hacerle aquella putada, estar enferma y encima tu novio dejarte.
-Sí... Nico, quizá seria mejor que lo nuestro no siguiera, no quiero ser una carga para ti, no quiero que tengas que estar las 24 horas del día pendiente de mi, o que dejes a tus amigos tirados por mi culpa. Lo último que quiero es eso. Quiero ser tu amiga, poder llamarte de vez en cuando y decirte que pases un día conmigo, quedar una tarde para tomar algo. Pero no puedo ser tan egoísta y decirte que te quedes conmigo, que te pases días enteros junto a mi. No.
-Sara, no quiero que lo dejemos. No quiero dejarte así. Yo te quiero y quiero estar contigo cuando más me necesites, quiero pasarme las 24 horas del día aqui si es necesario. Estar siempe a tu lado. No te sientas egoísta por ello. Es algo que quiero hacer. No me veo obligado a nada. Te quiero Sara y voy a estar siempre aqui.

Sara besa a Nico. Es un beso apasionado, un beso con ganas.
Nico se arrepiente de lo que acaba de hacer, de lo que acaba de decir. Pero como bien ha pensado antes, no puede dejarla tirada en este momento.
Sara deja de besarlo, siguen comiendo, siguen hablando.

-Discúlpame un momento, tengo que llamar
-Vale, te espero aqui

Nico se va a la habitación de Sara. Saca su móvil del bolsillo del pantalón y decide llamar a Nora. Nora no lo coge. Vuelve a intentarlo...

-¿Nico?
-Nora, tengo algo que decirte
-¿Te ha dejado?¿La has dejado? Venga, ¡no me dejes con la duda!
-No y no
-¿Cómo?¿Entonces qué ha pasado?
-Sara y yo seguimos juntos. Está enferma...
-¿Como que está enferma?
-Sí, tiene una enfermedad
Nora se queda en silencio.
-Cáncer, tiene cáncer
-Oh, no... no me lo esperaba, buff, lo siento...
-Nora, sabes que te quiero, no te pido que me esperes, no me lo merezco, yo solo me he buscado todo esto, si no me hubiera ido de aquel hospital... si no hubiera empezado a salir con ella... ahora todo sería correcto. Yo estaria contigo, estariamos juntos. Te quiero, pero no tengo derecho a pedirte que me esperes, conocerás a alguien mejor que yo, lo sé.
-Nico, te esperaré todo el tiempo que haga falta
-Tengo que colgarte, ya hablaremos en otro momento, te quiero
-Yo también

Nico cuelga. Vuelve a la habitación donde estaba Sara. Se ha quedado dormida. Intenta no hacer el mínimo ruido. Coge una manta y la tapa para que no se resfrie. Se sienta al lado y comienza a pensar.
Llega a la conclusión de que tiene que quedarse con ella, por mucho que le cueste abandonar a Nora, alejarse de ella. Pero es su destino, él eligió estar con Sara y ahora es lo que le toca.
Puede que Nora me espere, quizá se vaya con Jonathan, quizá no quiera saber nada más de mi después de esto. No lo sé...

Tira el móvil contra la cama. Empieza a maldecir todas las cosas que le vienen a la cabeza. Grita, grita sin más, nadie la va a oir, no hay nadie en su casa.
De repente se pone a llorar. Las lágrimas empiezan a brotar en sus ojos sin ella poder hacer nada para detenerlas. Mira el reloj, las siete.
Decide llamar a Jonathan.
Un tono, dos, tres, cuatro... nada. Le deja un mensaje de voz.

"Jonathan, preferiria decirte esto cara a cara o al menos hablándote. Yo estoy enamorada de Nico, tú me gustas, pero no del mismo modo en que lo hace Nico. Creo que lo nuestro ya no puede ser, quizá sea mejor que tú sigas tu camino, yo seguiré el mio, encontraré algo que hacer.
Nico se ha ido con Sara, su novia, asi que supongo que ya no queda nada que hacer. Intentaré seguir este camino sola. Necesito pensar. Si consigo darme cuenta de algo antes de que sea demasiado tarde te lo haré saber. No olvides que me tienes aquí para todo lo que quieras, que yo soy tu amiga, que puedes contar conmigo.
Chao Jonathan."

Cuelga.

No hay comentarios:

Publicar un comentario