-Sara, tengo que irme, mis padres no sabían que no iba a ir a cenar
-Tendrias que haberlos llamado
-Bueno, se lo explicaré cuando llegue. No creo que me digan nada. ¡Nos vemos mañana!
-Vale, ya te llamaré.
Nico tenía 20 años, estaba estudiando informática en la universidad.
Sara también tenía 20 años pero no estudiaba informática, aunque sí que iba a la misma universidad.
Nora tenía 17, iba a primero de bachillerato, ciencias. Quería estudiar psicología.
Apaga su cámara. Ciento treinta fotos nuevas. Momentos, gente, calles...
Al menos no ha pensado en ella. Aunque la quiere. Pero tiene que asumirlo, no hay más.
Entra en el Starbucks. Una mañana nublada. Oscura. Apagada. Como él. La noche anterior prácticamente no había dormido, no podía. Se había pasado toda la mañana haciendo fotos, fotos con un oscuro cielo de fondo.
Pide un frapuccino, caramelo. Se sienta en uno de aquellos sofás tan cómodos. No hay mucha gente. Gente que sale del trabajo para descansar y almuerzan allí.
Un chico de pelo largo entra entonces por la puerta.
Pide un frapuccino de chocolate. Se sienta en frente de Jonathan, pero este no se da cuenta.
-Hola Jonathan - Jonathan levanta la mirada de la mesa
-Héctor, ¿cómo estas?
-Bien, bien, ¿tú qué tal?
-Bueno, no demasiado bien...
-¿Problemas con alguna chica?
-Nora...
-¿Nora?
-Sí, ¿te acuerdas de ella? Te la presenté hace tiempo, ¿no?
-Sí, me acuerdo
-¿Por qué te has sorprendido?
-El otro día estuve con ella, bueno, ayer mismo. ¿Estuvisteis juntos?
-Sí, varios meses. ¿No te comentó nada?
-No, acabo de enterarme
Héctor prefiere ocultarle que le había mandado aquel mensaje a Nora para ir al cine. Con Nora. Su ex. La chica por la que él ahora estaba mal.
-Jess, ¿tienes los ejercicios de inglés?
-No Maria, no los tengo. ¿No los has hecho?
-No
Nora mira a través de la ventana mientras la profesora de matemáticas habla. Llueve. Los árboles que rodean el instituto están mojados. La gente pasa corriendo por la calle para no mojarse.
Nora piensa en la película qué ver con Héctor. ¿Perdona si te llamo amor? Quizás le guste. Puedo acabarme el libro en castellano y esta tarde ir a ver la película. Sí.
Nora saca el móvil del estuche. Escribe un mensaje.
"¿Perdona si te llamo amor? Si prefieres otra dimelo. Es que a mi me gustan bastante las románticas. Nora"
Nora se gira. Marcos mira fijamente a Paula mientras esta escribe lo que la profesora dicta.
Héctor recibe el mensaje.
Saca el móvil. Jonathan intenta leer el mensaje, pero no lo logra.
"Vale, o si prefieres lo miramos allí, por si vemos otra. ¿Paso a por ti cuando salgas o voy a por ti a tu casa?"
"Ven a por mi a la salida. A las cinco salgo. Te espero aquí. ¿Sabes dónde está?"
"Sí, pasaré a por ti. ¡Un beso!"
Jonathan mira a Héctor.
-¿Quién era?
-Una amiga, estaba haciendo planes para esta tarde
-¿Amiga? - Jonathan enarca una ceja
-No seas mal pensado, es solo una amiga
Jonathan ríe.
Poco después se marchan de allí. De camino a casa de Héctor, Jonathan va enseñandole las fotos que ha hecho esa misma mañana. Las comentan y siguen andando, sin dejar de hablar de cosas pasadas, presentes, futuras...
Ambos suben a casa de Héctor. Su hermano los recibe nada más llegar. Un chico simpático, un año más mayor que ellos.
Entran en la habitación de Héctor, una habitación bastante ordenada, paredes blancas.
-¿Ese era tu hermano?
-Sí, ¿por?
-¿Cómo se llama?
-Oliver
-Parece simpático - sonríe
-Si quieres hablar con él, su habitación es la del fondo
-No, otro día
Y siguen allí, hablando, riendo, haciendo cosas típicas de una mañana entre amigos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario